miércoles, 13 de septiembre de 2017

Si fuéramos solo noche
seríamos mucho más,
mucho más lo que somos
(lo que queda cuando nadie mira)
porque nadie miraría tanto
salvo,
si alguien
quisiera ser con nosotros;
en cuyo caso,
igualmente,
seriamos mucho más de lo que somos.

viernes, 17 de junio de 2016

No hay tantas veces que haya pronunciado
tu nombre,
el que tenías para el resto del mundo.
Nunca me había parado a pensar,
como ahora,
la exactitud,
casi divinidad
con la que tu nombre te presentaba.

Por eso ahora,
que me falta el otro ceño fruncido en la mesa,
las manos huesudas revolviendo en mis rizos
la voz tenaz al otro lado del teléfono
un silencio entre dos copas de vino
una vida de ruinas en la mirada
y esa fuerza- motor primero-que siempre fuiste para mí;
no puedo más que revolverme en mí misma
buscando una palabra
- estas malditas cárceles que siempre arrastro-
una palabra precisa
que sirva para decirle al mundo
todo lo que tú eras,
hacías
y me dabas.
Todo eso que anhelo
y me mantiene con vida
y que,sin embargo,
no puedo nombrar.

Pensaba que esta vez
me había equivocado,
que no siempre había una palabra.
Pero no,
sí la había
y era tu ausencia
: des[amparo]

viernes, 3 de junio de 2016

Los seres con y sin sangre:
los que necesitan oxígeno
y los que precisan,
exigen,
se exponen,
buscan,
la anoxia.

El estado de desaturaciones al 94%
que permite
la puesta en marcha
y a su vez,
la pausa
necesaria.
-Alto. Ya no me ahogo, es más, al fin
respiro.

La exigencia que la carne impone
igualando tejidos.
El estado de consciencia sobre lo que atañe al cuerpo.
La anoxia en la que las (mis) manos
pueden buscar,
sin peso ya,
un (tu)rostro.

El estado de despertar.
Una llamada de emergencia
a los tejidos que se mueren.
Un recordatorio de cómo
el cuerpo nos llama,
las tripas que agarran
y sacuden,
los pasos que tiemblan,
las palabras que se son balbuceadas
en un desesperado grito
de resurrección
terrenal
(sin divinidades por favor que ya somos adultos).

El instinto de supervivencia
que clama por la vida.
Abre los ojos. Esconde las palabras
y busca otros ojos,
otras manos,
otras bocas.
Y encuentra así,
en ese estado anóxico,
agónico
espléndido;
otros ojos,
y otras manos
y al fin,
otra boca
que tenga las palabras
pero sobre todo
la sangre - toda-
puesta en la vida.
En buscar quedarse
sin habla,
sin aire,
pero con luz.

viernes, 29 de abril de 2016

después de ti
un nuevo peso para cada cosa
para cada persona.

soledad como estado casi permanente
soledad de buscarte
y no encontrarte.

soledad de manos que arañan el aire
buscando otros brazos que mezan
- sólo una noche más-
solo cada noche hasta que se pare el mundo.

pero no hay brazos
pero no hay manos
no hay nadie,
nadie más que la soledad
que deja tu nombre

nadie más que yo
y la nada
que queda.
de la belleza de las cosas que fueron
que nos hicieron
con ésta forma
que nos dieron vida
por un tiempo o dos

de la belleza del recuerdo poderoso  que nos mantiene con vida
o de la propia vida que mantiene el recuerdo
para poder ser bella;
para poder ser.